Ahora que lo oriental está de moda, Occidente parece haber descubierto y reinventado las tradicionales muñecas "kokeshi".
Se trata de unas sencillas figuras de madera de rasgos muy simples que se vendían como recuerdo a los visitantes de algunas zonas del norte de Japón, de donde son oriundas. Con el tiempo se han convertido también en amuletos portadores de suerte. Se regalan cuando nace un niño o para trasmitir buenos deseos a una persona querida.
Es muy facil distinguir los dos tipos principales de kokeshi:
Por un lado tenemos las kokeshi "tradicionales", cuyo arte de fabricación se transmite de generación en generación siguiendo unas normas de estilo, colores y técnicas que datan de mediados del periodo Edo
(hace unos doscientos años).
Se subdividen a su vez en once tipos diferentes dependiendo de su región de procedencia.
Más interesantes desde mi punto de vista son las kokeshi "creativas".
Se popularizaron después de la Segunda Guerra Mundial, son obra de artistas individuales y hay una amplia variedad de temas y estilos, ya que el artesano goza de una gran libertad en cuanto a diseño, personajes, formas y colores. Estas son mucho más fáciles de conseguir.
Las más populares representan niñas vestidas con kimonos de colores:
Niñas de otros estilos:
Pero también hay otros personajes, como sumotoris, niños, samuarais...
Los ancianos se regalan para desear una larga vida:
Tampoco pueden faltar homenajes a películas y series famosas:
Y por último, una muestra de otros estilos y formas:
Fuera de Japón y claramente inspiradas en las kokeshi, tenemos las australianas "Kimmidolls", que simbolizan virtudes y sirven de amuleto. Se han vuelto muy populares. Yo misma colecciono algunas.
O las británicas "Momiji": figuritas huecas con un compartimento para ocultar un mensaje o un deseo.
Y no podemos olvidar la marca de perfume "Harakuju Lovers" que decora sus frascos de colonia con unas muñecas coleccionables que recuerdan también a las kokeshi.
Y es que a veces no hay nada más atractivo que lo sencillo.
Se trata de unas sencillas figuras de madera de rasgos muy simples que se vendían como recuerdo a los visitantes de algunas zonas del norte de Japón, de donde son oriundas. Con el tiempo se han convertido también en amuletos portadores de suerte. Se regalan cuando nace un niño o para trasmitir buenos deseos a una persona querida.
Es muy facil distinguir los dos tipos principales de kokeshi:
Por un lado tenemos las kokeshi "tradicionales", cuyo arte de fabricación se transmite de generación en generación siguiendo unas normas de estilo, colores y técnicas que datan de mediados del periodo Edo
(hace unos doscientos años).
Se subdividen a su vez en once tipos diferentes dependiendo de su región de procedencia.
Kokeshi tradicionales.
Más interesantes desde mi punto de vista son las kokeshi "creativas".
Se popularizaron después de la Segunda Guerra Mundial, son obra de artistas individuales y hay una amplia variedad de temas y estilos, ya que el artesano goza de una gran libertad en cuanto a diseño, personajes, formas y colores. Estas son mucho más fáciles de conseguir.
Las más populares representan niñas vestidas con kimonos de colores:
Niñas de otros estilos:
Los ancianos se regalan para desear una larga vida:
Tampoco pueden faltar homenajes a películas y series famosas:
Y por último, una muestra de otros estilos y formas:
Fuera de Japón y claramente inspiradas en las kokeshi, tenemos las australianas "Kimmidolls", que simbolizan virtudes y sirven de amuleto. Se han vuelto muy populares. Yo misma colecciono algunas.
Algunas de mis kimmis.
O las británicas "Momiji": figuritas huecas con un compartimento para ocultar un mensaje o un deseo.
Y no podemos olvidar la marca de perfume "Harakuju Lovers" que decora sus frascos de colonia con unas muñecas coleccionables que recuerdan también a las kokeshi.
Y es que a veces no hay nada más atractivo que lo sencillo.



















































